1/02/2008

Mi amigo Mike tiene cada cosa...

Conocí a Michael MacDonalds (Mike) hace unos 8 años, tuve el privilegio de compartir horas de trabajo en mi querida Radio Shack. Mike tiene por lo menos dos decadas y un lustro de camino recorrido en la misma empresa, optó en no jubilarse y seguir cumpliendo horario como empleado regular, después de haber sido manager lider por mucho tiempo.

Sus vivencias fortalecieron las mias y en poco tiempo formamos una amistad que aún perdura, a pesar de la distancia y gracias al internet.

De tanto en tanto recibo e-mails que me hacen reir, asombrar y meditar,este último me gustaría compartirlo, he tenido que hacerle una adaptación ya que la historia se resuelve en un partido de beisbol, el cual no es muy popular entre nosotros.
Dice así:

"En una noche de beneficiencia para una escuela que atiende niños con atención especial, un padre subió al estrado y desarrolló un discurso que nadie olvidaría.
Después de agradecer a la escuela por su dedicación, ofreció una pregunta:

Cuando no es interrumpida con influencias externas, cada cosa que la naturaleza hace, es hecha con perfección. Sin embargo mi hijo, Shay, no puede aprender cosas que otros niños pueden. Cual es el orden natural de las cosas en mi hijo?

La audiencia permaneció muda. El padre continuó.

Creo firmemente que cuando un niño como Shay, quién tiene dificultades fisicas y de aprendizaje, llega al mundo, una oportunidad para resaltar la verdadera naturaleza del ser humano se presenta y es como el resto de la gente trata a ese niño.

Un día soleado,perfecto, estaban jugando en un baldío varios niños al futbol, 6 de cada lado. Como es costumbre 6 con camisa enfrentaban a 6 sin camisa.
-Papá, me preguntó Shay, crees que me dejen jugar?
Me acerqué, sin muchas esperanzas al golero de los vestidos y le pregunté si era posible que mi hijo pudiese jugar unos minutos.
El muchacho me miró y me dijo: vamos perdiendo 5 a 0, que diferencia sería perder por más, en el segundo tiempo lo dejo que entre por mi.

A los pocos minutos, el destino del partido cambió radicalmente, 3 goles en pocos minutos llevaron al encuentro 5 a 3 al final del primer tiempo.
Como lo prometió el golerito, mientras se sacaba los guantes le dió paso a Shay, quien no paraba de sonreir, ese gesto solamente había hecho lo que muchas veces no se podía.

Los delanteros de los de camisa marcaron 2 goles más y se empató el encuentro. vamos a penales! gritó uno de los descamisados, tal vez pensando en la ventaja que sería patearle a Shay.

Los once pasos y el delantero de los vestidos que convierte, el turno a los contrarios, el muchacho se acerca, coloca la pelota en el punto penal y me guiña un ojo, puntea la pelota suavemente dejando que Shay se tire desesperadamente a tomarla en sus manos.

Shay! Shay! gritaban todos, les ganamos, les ganamos y eran los 12 niños los que gritaban coreando el nombre de mi hijo .

Ese día,
hablando con la voz quebrada y lágrimas en sus ojos, los muchachos de los dos equipos construyeron una obra de puro amor y humanidad.
Shay murió ese verano, nunca olvidó ese momento, se fué feliz".


La historia no tiene remate, sólo un mensaje que cada uno de nosotros lo puede interpretar. Es que mi amigo Mike tiene cada cosa...

3 comentarios:

Luz dijo...

Es una historia triste y dulce a la vez...pero sobre todo es una historia de encuentro entre tanto desencuentro.
Besos Alf!

Clara y Pepe (los Chuquis) dijo...

Hola Alfredo, soy Mesié Le pep, te presagio un espectacular año para vos y los tuyos. Sos un gran tipo aunque no lo divulgues. Seguí así, gente como vos es la que siempre hace falta y viene bien tenerla a mano. Un fuerte abrazo y te dejo, voy a buscar un pañuelo.

Alfredo dijo...

Luz: Se puede construir, es que muchas veces no queremos...
Monsieur Le Pepe: Merci beaucoup o omo decimos en San José donde nací y no te permito que pienses eso de mi hasta que me lo crea y lo actue(Ay dió!)