10/22/2007

La realidad y el fuego

Esa tarde era muy tarde y Martin lo sabía, lo que pudo hacer tendría que ser, ahora, de otra manera.
Estaba cansado, muy cansado, y no sólo fisicamente, el destino, pensó en voz alta, es un fuego, pero un fuego que no quema, este fuego te marca.
Y con ese pensamiento se durmió vestido de filósofo, en el sillón del living.
Martin hacia ya 3 meses que no tenía trabajo, 2 dias que no comía.

A la mañana, en piloto automático, se bañó, cepilló los dientes, y recalentó el café de ayer, negro más negro e intenso le razgó la garganta y no le importó.
Buscó con insistencia una camisa limpia y no la encontró, sin corbata entonces, se rió mientras ajustaba al cinturón un agujerito más.

Martin estaba dispuesto hacer suyo el día, no le iba a prestar atención a los desengaños ni a las premuras del día.
Al cruzar la calle un Mercedes Benz lo cubrió del lodo que en las esquinas se juntaba y siguio adelante sin hacerle caso y repitió su mantra:"el destino es un fuego que no quema".

Al llegar al cruce de la avenida un adolecente en una moto de reparto tuvo tan mala suerte que no vió el bache y maniobró locamente hacia la derecha, por donde venía un taxi que no pudo evitar atropellar a Martin justo cuando el semáforo cambiaba al verde.

Martin falleció en la ambulancia no sin antes esgrimir: "el destino es un fuego que no quema , el fuego te marca, la realidad
en cambio es un surco que marcan las lenguas del fuego"

3 comentarios:

Luz dijo...

¿Y vos qué pensás del destino?

Alfredo dijo...

Luz, te aclaro ese mini relato lo escribi yo mismo, por eso sigo pensando que el destino es un fuego que no quema....
Saludillos

Luis dijo...

Si soy lector de tu blog, pero realmente no soy capaz de redactar con la magnifica soltura de los asiduos a este tipo de comunicación cibernética, pero en este momento me parece que el Amigo Alfredo se me esta deprimiendo al constatar una realidad la cual estaba fuera de nuestros antiguos planes, al pensar en la vuelta al paisito, pero como dicen por ahí, “ Es lo que hay Valor" y "En el camino se acomoda la carga", los nuevos planes tendrán que ser de acuerdo a la situación actual y en el contexto del "Nuevo" país en el cual vivís ahora, no todo esta perdido, lo que pasa, me parece, es que no podes lidiar con la apatía uruguaya, la falta de responsabilidad, de profesionalismo, y que la palabra ya no vale nada, pero no por eso tendrás que rebajarte a actuar de la misma manera, acordate cuando trabajabas en la pizzería y te sentías orgulloso de lo que hacías , y sin tener que recurrir a curros para poder sobrevivir, espero que no cambies ni obligado por el sistema, que todo se va arreglar en cuanto menos lo esperes, no se me caiga amigo que falta poquito para el triunfo, aunque parezca lejos, esta mas cerca de lo que crees.