4/19/2007

Lados "B"


Siendo adolecente transcurría mis dias entre trabajo y estudio, más el primero que el segundo, a los quince años mi familia se mudaba de San José, una pequeña ciudad de 62.000 habitantes a la capital del país: Montevideo.

A esa edad yo comenzaba el segundo ciclo básico, que por aquél entonces serían dos años de pre-universidad, había elegido arquitectura casi por casualidad, no tenía la remota idea de mi vocación como te podrás dar cuenta.

Mudarme a Montevideo implicó una nueva apertura a mi primer amor: la música.
A menos de un año de viajar diariamente a San José, desgastó lo que se veía venir, el abandono de los estudios, comenzé a trabajar en el día y a reiniciarme en Abogacia por las noches, je! vas notando un patrón? Estos cambios de parecer sólo condujeron a que me concentrara más en el
trabajo, que al fin y al cabo era de mucho futuro.

Conocí mucha gente que al principio me daban una lectura totalmente diferente a la que veía con la primera impresión, comenzaba a desempañarme con bastante soltura en mi nueva profesión. ("Despachante de Aduanas")

El trabajo consumía largas horas entre semana, los fines de semana eran esperados para quemar energía, fué así que con unos amigos iniciamos una discoteca que distaba muchisimo de los que se conoce hoy en día.

Era la epoca en que los discos se hacian de vinilo, los simples importados de 45 rpm, y eran caros y dificiles de conseguir por lo que a mi me parecía un desperdicio no usar el lado B, que en realidad eran aveces muy buenos o hasta superiores al original.


Esa costumbre de adolecente la puse en práctica ya de mayor, pero no con los discos, pero si con las personas. Mis primeras impresiones, como decía no eran las mejores, este hábito me enseñó que nunca hay que guiarse con la primera elección, tal cual los discos, las personas tienen 2 lados, el "A" que presentan con mucho esmero y el "B" que puede ser tan bueno o mejor.


El lado principal puede estar tan preparado que no refleje la total válidez de la persona, y en cambio una segunda impresión, el lado "B" puede ser el definitivo y hasta más depurado del que se eligió representar.


Aunque debo de confesar que hay veces que da ganas buscarle un tercer lado a algunas personas.

2 comentarios:

Luz dijo...

Me encantó tu reflexión Alfred.
Buenísimo!!!
¿Conservás aún los vinilos?
Besos!

Alfredo dijo...

Gracias Luz, vós sabés que tengo más de 300 LP's (Larga duración, te acordás?) singles tengo pocos, aunque se destaca Let it be/You know my number....of course!!