4/16/2007

El candombe de Kolawole


Una de mis vidas pasadas tuvo reencarnación de pizzero, corría el año 1994 , los caminos me habian conducido a trabajar en "Little Caesars" una cadena de pizzerias
Eran esos años que la energía aún retozaba sin limites, comenzé haciendo "deliveries" complementando otro ingreso.


A medida que conocía los pormenores de la compania me ví interesado en trabajar de tiempo completo y fué así que por invitación de uno de los "area managers" comenzé mi capacitación .

La organización de las tiendas era bien simple 2 co-managers, 2 asistentes, 2 o 3 "delivery boys" y dos cajeras, "Little Caesars" era muy conocida por su slogan ("Pizza,Pizza") y su propaganda televisiva, que dicho sea de paso era muy efectiva.


De tanto en tanto se hacían promociones muy atractivas, por alguna extraña razón que no recuerdo, el día que teníamos 2x1 ; 2 pizzas por el precio de una; (que era tremendo el número de unidades que vendíamos) estabamos solamente Darlene (cajera) Kolawole (co-manager) y yo (asistente).


Para un día tan ocupado la planificación se moría antes de comenzarla, Darlene era la típica americana que hacia solamente lo necesario, el co-manager era de pocas luces y después yo que era todo impulso.


Mi co-manager se llamaba Kolawole Olagunju, un hombre largo, de color negro intenso, nigeriano él,era impresionable verlo trabajar, lento, cansino, pero por sobre todas las cosas Kola era un ser humano bueno, buenazo, tanto lo era que para él todo era lo mismo.


Ese particular día , el manager regional (el mandamás del barrio) se le antoja visitarnos, justo-justo cuando al aire acondicionado se le dá por no trabajar.


Imaginemos por un momento una pizzeria de no más de 10 x 20 metros con un horno eléctrico en medio, cocinando a más no poder, la temperatura era cercano a rojo-infierno, no olvidemos adémas que estabamos en pleno verano en el sur de la Florida...


Kola se quería morir, no encontraba consuelo, el técnico de reparación no iba a llegar a tiempo, el manager regional era estricto, muy estricto.


Lo miré a Kola y le dije..."mirá, lo peor ya está establecido, que te parece si nos mordemos el labio, nos remangamos y vemos que podemos hacer?"
"Qué puede pretender Leo (el manager) que hagamos imposibles?" "Kola, we are two f...inmigrants, we have to show them, once again, how the things are done"

Me sonrió, consintió con sus dientes blancos marfil, un nigeriano, un "uruguasho" y lo démas era mentira.


Las pizzas volaban, yo las sacaba del horno a las cajas de cartón,las cortaba y Kola se las cobraba, el manager cuando llegó no podía creer lo que estabamos logrando, tomó su télefono y llamó a la tienda más cercana, pidió refuerzos.


A las 5 o 6 horas interminables que veníamos "meta y ponga" , Leo nos pidió que descansaramos. Kola estaba revolucionado, yo ni hablar, Kola empezó a bailar algo típico africano y yo a golpear las palmas, tcha,tcha, tchá, a ritmo de candombe.


El ritmo se desató, los clientes que venían por sus pizzas baratas no lo podían creer, el "ogro" del manager menos, pero no pudieron parar de sonreir, por un momento el candombe se volvió a los origenes africanos, a Kola le volvieron los colores y yo fuí promovido a manager.


**a vós te digo (ya sabés quién sós) nunca, nunca dejes que las situaciones te condicionen.
siempre habrá a la vuelta de la esquina un nuevo candombe.

4 comentarios:

Mahatma dijo...

Maravilloso!!! Eso es lo que yo llamo levantar el ánimo!

M.

solokierogritar dijo...

Buenísimo!
Me lo imagino y hasta a mí, que odio el candombe, se me pegó el ritmo...
Te mando un beso,

Marcelo dijo...

Y al que no le gusta el candombe??? Aunque más de una vez he practicado con algún banco en el Liceo o en el Cerp o mismo con la mesa del estudio de la radio. Libera tensiones!

Marcelo dijo...

Por un momento el Kolawole ese me recordó a Yogurtu, sabés de quien hablo.