3/16/2007

Absoluto


Pedro y Sara, se habían conocido siendo niños, la adolencencia los emparejó de novios y la vida los separó por más de veinte años.
La casualidad se encargó de encontrarlos con sus propias vivencias y divorcios, el destino no se olvidó del amor y una vez más los unió.
Ya adultos y vistiendo más de cuatro décadas cada uno, pasaron a vivir juntos.

Un día de caminatas perdidas oyen un ladrido muy tenúe casi un susurro, bajo unas ramas marchitas, junto a botellas, papeles y descuidos de un terreno abandonado, ven una sobra negra... con vida.
Fué un momento que enmarcó sus vidas, Pedro apartó las ramas, Sara recogió en sus brazos un pequeño cachorro que se alegraba de sobremanera el gesto tierno de la caricia espóntanea.

Así nacía "Baldío", un perrito negro azabache de alegre caracter, en las vidas de Pedro y Sara.

Pedro, carpintero de oficio, iba todas las mañanas tempranito al taller caminando las veinte cuadras con "Baldío" a su lado, volvía al mediodia a la casa, donde Sara
los esperaba con el almuerzo.

A la tarde después de la siesta acostumbrada, volvían "Baldío" y Pedro al taller hasta la caida del sol.
El destino que había construído una familia, no tuvo en cuenta que los años de distintas vivencias, que habian separado a Sara y Pedro,los estaba distanciando, no podían forzar los que años de vivir separados les había enseñado.

Inevitablemente, la apatía del hado del tiempo pudo más que el amor a destiempo y Sara y Pedro se separaron.
"Baldío" nunca pudo aceptarlo. Todas las mañanas, y por cuatro años, caminó con Pedro hasta el taller y todos los mediodias volvió con Sara a almorzar.
Al atardecer,con sabiduría salomónica, volvía a dormir con Sara un día y otro con Pedro.

Al año de la separación "Baldío" enfermó de artrithis y sus riñones comenzaron a fallarle, es normalpara un perro sin raza definida, dijo el veterinario.

Años tras año y por cuatro, "Baldío" el fiel amigo que no supo dividir, siguió yendo al taller de Pedro y a la casa de Sara, cada vez demorando más, cada vez con más dolor.

Aquel esperado día, a duras penas "Baldío" se levantó temprano, fué al taller, esperó a que Pedro lo viera, lo miró y se fué camino a la casa de Sara, la vió y partió rumbo al mismo terreno que fué recogido, entre piedras, ramas viejas, dejó que el último suspiro lo abandonara, no sin antes despedirse de quienes les habían dado la oportunidad de saberse querido.

*basado en una historia real. Gracias "Chichita" por compartir tus vivencias

2 comentarios:

solokierogritar dijo...

Cuánto amor!
Ellos son así, increíbles.

Besos

Luz dijo...

Ah...qué historia tan triste y hermosa a la vez...Gracias por compartirla.
Besos!