2/12/2007

Un cuento de frutas


Ariel iba a visitar a su abuelo una vez por mes, le encantaba oir historias de otros tiempos, pero sobre todas las cosas amaba pasear por el jardin.
Flores de los más diversos colores lo adornaban, en el medio dos canteros enormes mostraban orgullosos dos pequeños árboles frutales un naranjo y un limonero.
Ariel como cualquier niño era impaciente , no podía esperar a que dieran frutos.
El abuelo ,entre historia e historia le enseñaba sus virtudes, pero omitía decirle cual era cual.
La primavera llegó y con ella los pimpollos, como lucían esos árboles! que hermoso contraste de color y armonía...
Por fin los árboles darían sus frutos, Ariel como todo niño tenía problemas en identificar los colores, pero eso no le haría desistir en probar las frutas.
El abuelo cortó una naranja y un limón, los peló cuidadosamente y le dió a probar al pequeño, éste,sin quererlo tomó sus chances, la naranja primero, dulce,fresca y el limón luego.
La cara de agrado que le regaló la naranja prontamente la desdibujó el sabor agrio, que inmediatamente le hizo olvidar el sabor dulce del anterior fruto.
Ariel no supo olvidar ese percance y no volvió a la casa hasta años más tarde.

Cuantas veces nos olvidamos de los dulces halagos cuando tenemos una critica agria y con que rápidez nos olvidamos de quienes con sentido desinterés nos las proporcionan.

*dedicado a mis amigos que saben que puede ser abuelo

5 comentarios:

M@rcelo dijo...

Me rehúso a que cierre esta posada para tantas almas perdidas que navegamos a la deriva en la inmensidad de este oscuro mar que es la vida. Piquete, cadena humana, ayuno, desayuno, cualquier método será aplicado para evitar el cierre de este oasis.

En mi rutina está establecido pasar por aquí, no tengo tiempo para hacer cambios...

Tenga a bien tener en cuenta esta humilde petición. Necesitamos que alguien diga: "fuera bicho!"

Atte.

M@rcelo dijo...

"Todavía cantamos, todavía pedimos,
Todavía soñamos, todavía esperamos..."

epl 2007 dijo...

La vida tiene esos toques dulces y ácidos como la naranja y el limón, pero la solución no es cortar los árboles, ni dejar de comer frutas, sino enseñar a quien las pruebe a que una es ácida y la otra es dulce y de esa manera probar las dos con conocimiento previo.
Aparte mira el lado positivo de todo esto. Tanto el Limón como la Naranja tienen Vitamina C que es buena para la salud.

Cada uno es dueño de su propio destino. Está en ti darle importancia a los pequeños limones de la vida.

Si te hace feliz cortar los árboles (cerrar el blog) entonces estoy feliz por vos porque se que haces algo que realmente endulza tu vida cual una naranja.

Un gran abrazo

Mahatma dijo...

Einstein, ¿cerrás el blog? Si es así es una verdadera pena... era, como escribe Marcelo, un paso obligado, pero no por obligado era menos interesante!

Sin embargo todo tiene su tiempo... ¿habrá llegado el tiempo de abandonar el blog? Sólo tu lo sabes, mi amigo.

Un abrazo

M.

Einstein dijo...

Un amigo siempre me decía:"cuando la vida te dé limones, hacé limonada"