2/11/2007

PARECERSE SIN PARECER

Tengo un amigo que debo de omitir que se llama Marcelo, para no ser tan directo, (ay! se me escapó!)
Acomodarse por bondad al gusto y voluntad de alguien no es mi estilo de vida, así que aguante que es joven.

Tengo un amigo, decía, que usa en sus relatos afirmaciones y negaciones que se oponen unas a otras y recíprocamente se destruyen.

Esta en la habilidad de cada uno en resaltar una idea con la mejor palabra. Obviamente hay quienes nacen con esa rara habilidad , "los politicos del relato", dicen y dicen adornan tanto lo que quieren decir que al final de cuentas no dicen nada.
Están los otros que son tan directos que dicen mucho sin decir... nada.

El idioma castellano es tan rico que podría llenar estos renglones de adjetivos sin hacerle nada al significado de la oración.

Hay palabras altisonantes, sinfonía, por ejemplo que mezclada con colores nos describen un arco iris. Hay otras en cambio que denotan tristeza por si solas como miseria.
Están las que te esbozan una sonrisa o te hacen llorar, según la ocasión, tal es el caso de dinero.
Hay algunas, de mis favoritas, que te permiten nombrar cualquier objeto del que por un momento hayas olvidado. Las polifuncionales...Coso. Traéme el coso, eso...el coso.

Por eso no hay que tenerle miedo a las palabras, suenan como son, el significado se los dá la idea.
Marcelo, se puede ofender, por ejemplo, porque me estoy atreviendo a cuestionarlo o por el contrario se puede sentir orgulloso de que tenga a alguien que lo lea.

La ambiguedad es la naturaleza humana per se; por eso Dolina puede sentirse agrio,taciturno y adornar lo mismo que dijimos alguna vez con otras palabras, pero suena mejor, suena distinto.
No porque tenga tanto talento significa que el sentir cambia o que tenga por ello más autoridad para decir. El sólo representa lo mismo que sentimos en otro nivel de escritura, lo natural sería que entendieramos tanto al que dice directamente como al que se desvía un poco.

Deberé terminar aquí porque este relato me parece , es como el tema del verano...que nunca despega.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Veamos...¿En qué barrio porteño podríamos ubicar a Alfredo?
Mmmm...no lo sé, pero algo me dice que es un Refutador de Leyendas

Saludos de una Mujer Sensible del barrio de Flores...

Pd para todos los hombres: si van por la calle Boyacá, por favor taparse la boca. De lo contrario una mujer invisible los besará en la boca y morirán en el acto.

M@rcelo dijo...

Todos buscamos o tenemos un estilo propio, que nos caracteriza. Usted ya tiene uno definido, lo felicito. Parece consistir en criticar el de los demás...

No tengo por qué sentirme orgulloso de que alguien me lea, quizás a algunos ésto les despierta cierto orgullo, a mí no. Yo solo busco expresarme, escribir que es lo que me gusta. Algunos me leen, y les agradezco mucho, si me entienden, mucho más, pero si nadie pasara por mi blog aunque fuera por casualidad, yo no me sentiría ni más ni menos, ni dejaría de escribir. No escribo para los demás, lo hago para mí.

Le pido por favor que me haga llegar alguna de mis "contradicciones", esas que usted encuentra en mis "relatos". Quizás a veces dé demasiados argumentos para fundamentar lo que digo, pero léase usted también Sr. Si se fija bien, algunas veces usted también parece "Cantinflas", habla mucho y no dice nada.

Atte.

Einstein dijo...

Buena Marcelo!! Tenés sangre!, es lo que quería oir. Te traje a mi ruedo, a ti también te enfurece la mediocridad, vistés que vós también buscas la superación.
Si te ofendistes tenés dos caminos, como sé que no sós necio, te felicito por ser y no sólo estar.