12/26/2006

Mi fiesta pagana


Hay gente que al finalizar el año hace una lista de resoluciones para el que viene. Yo no. Me resulta demasiado de ciencia ficción, dejar de fumar, cuidar el peso,el colesterol,buscar un empleo mejor, terminar ese libro, ejercitar...dejate de embromar, si no lo hiciste durante el año que te hace pensar que lo puedas comenzar el 1 de enero!!


En cambio, al finalizar el año, yo quiero hacer otra cosa, fijarme que hice mal .

Es mucho más fácil mirar para atrás que ver hacia adelante, pero ojo! con conducta, después de todo aún sigo siendo humano y es muy posible que me equivoque en recordar.


Y no hay peor recuerdo del que uno se olvida y lo transforma a gusto. Está bien que demores en digerir tus acciones, está bien que aún no entiendas porque hiciste algo que hoy tengas reservas en su resolución final. Lo que no está bien es que te lamentes por haberlo hecho, quiero creer que cuando resolvés algo lo estás haciendo concientemente, que nadie te obliga, que tenés autonomía.


Causa y efecto, por cada acción hay una fuerza opuesta, lo que para vós está bien para otro está mal. El Ying y el Yang del mundo, el norte y el sur, el blanco y el negro.


Ni más ni menos me pido a mi mismo ser cada vez más sabio en mis decisiones, sabiendo que cualquiera sea el resultado no será perfecto.
Estoy probablemente en un poco más de la mitad de mi vida, y he tomado dos decisiones fundamentales, la primera fúe salir a vivir en otro país y la segunda volver.


Quién esté leyendo, probablemente pensará que he dejado muchas cosas afuera, como mi primer empleo serio, mi casamiento. Yo no lo tomo de esa manera, esos dos hitos fundamentales de mi vida no los decidí yo. Mi primer trabajo vino como consecuencia de conocer a las personas justas.

Conocer a Sylvia fué un acto de fé, casarme fúe concretar mi seguridad, fué algo natural,soy de los que cree que estaba escrito.


Es entonces que mirando hacia atrás, si quiero arreglar mi visión a justicia y razón, comenzaré pidiendo disculpas.


A mis amigos de siempre por no ser más amigo, por olvidarme en llamar aunque tan sólo sea a decir hola.

A mi familia toda, a mis hermanas, hermanos, por no envolverme más, en saber que tengo razón y no lo diga, en no ser el hermano mayor ese que ve las cosas de afuera y tiene la sabiduria que te presta la distancia.

A mi Sylvia por no poder entender sus análisis de las cosas.


Quiero agradecer

Por haber encontrado como buscar mi justo balance.

Por poder seguir buscandólo.

Por la suerte de mis desdichas, me hacen sentirme más fuerte en enfrentarlas.

Por la desdicha de mi suerte, que ha pasado mis angelitos?

Por las alegrias que cada vez son más pocas y me permiten valorarlas más.

Por encontrar las palabras que aún me faltan y te quisiera decir.

A Fluffy y Chico por enseñarme que es el amor incondicional.


Quiero prometer

Que no haré promesas, porque sé que no las puedo cumplir.


Quiero alejarme.

De la mediocridad de los medios que quieren pensar que yo no puedo.

De los que saben que necesitamos y no prestan.

De los que prestan porque necesitamos y juegan con la necesidad.


Por sobre todas las cosas, quisiera desprenderme, quisiera quererte más y todo lo que conlleva.

Entenderás que te entiendo? pero que hay veces que cuesta?



1 comentario:

Anónimo dijo...

Muy interesante tu reflexión. Yo también soy muy autocrítica. Y en un país (viste lo que es el argentino, sobre todo el porteño...) en donde sólo vale el individualismo y casi todo el mundo se la cree(bueno, creo que pasa a nivel mundial)me parece oportuno darme cuenta, por ejemplo, de que soy una Idiota con mayúsculas y de que tengo mucho para corregir y lo digo sin reparos. Es importante darse cuenta y elaborar un plan de acción para revertir la situación. Por lo menos me di cuenta. ¿Viste? Hay gente que nunca se da cuenta de nada. ¿Pensarán en este tipo de cosas tipos como Bush y Blair, por ejemplo? Y si les hacemos un piquete?? jeje, seguro que en ESE piquete te prendés...

Besos!
LUZ