11/13/2006




LA ESPERANZA TRUNCADA.

Abiertas de pan en par,
te recibieron,
las mismas manos
que algunos quisieron cerrar.
Sin preguntar que hay,
sino: que puedo,
seguistes ,
casi sin pensar.
Dia tras dia, hora tras hora,
trajinastes hasta donde
la mente ya no puede mandar.
Y ahora que está todo jugado
cuando sólo falta
un poquito más,
las manos que recibieron,
la sangre y el aguila
te dicen no.
"No! Porque no queremos
y podemos ser más,
optamos por ser
ingratos,
guerreros,
guerreros contra la paz".